sábado, 11 de septiembre de 2010

Una nueva marcha

Cuando Papá se macha, un trocito de nosotros también se marcha con él. El resto de nuestro ser se queda desconcertado, y por un momento volvemos a ser aquellos dos niños de la foto; esos dos críos que de la mano de su papá empezaban a abrirse al mundo.

Anoche le dejamos en el aeropuerto, sabiendo que no volverá hasta dentro de unos meses... y descubriendo que el tiempo no pasa en balde para ninguno. Y a pesar que son ya muchas veces las que le hemos visto atravesar la aduana, quizá nunca nos acostumbremos del todo.

A pesar de todo, siempre te vamos a echar mucho de menos.



viernes, 10 de septiembre de 2010

Recuerdos infantiles (enésima parte)

Creo que no es la primera vez que lo digo, pero las dos partes de mi infancia (la parte de Chile, hasta los nueve años, y la parte española, en la que terminó) fueron muy felices. Siempre me acuerdo, siendo muy pequeño, cuando aún viviamos en aquellos andurriales de los que mi padre no quería marcharse, a pesar de que su situación económica se lo permitía. Me acuerdo siempre, de la corbata, la cotona, y el furgón amarillo que me recogía todos los días para llevarme al colegio, del ruido de los caracoles al pisarlos cuando llegaba por las noches del colegio (no lo hacía por maldad, era porque la entrada del jardín estaba a oscuras), de la estufa de gas, del té y el pan con mantequilla, de los cumpleaños de mi hermana en Noviembre (que en Chile ya hace buen tiempo), de algún Domingo que otro en verano que íbamos a la iglesia del abuelo en Barnechea; aquellos viajes que se hacían larguísmos, al principio en el Chevy Nova, y después como podíamos: y cuando mi hermana se quedaba en Barnechea en la casa de los abuelos, y yo tenía todo el patio para mí... esas carreras de coches, mi mundo imaginario solo para mí, disfrutando de mi soledad... fotos que tengo la mayoría guardadas en la mente, y bueno, algunas también las tengo en documentos gráficos que, si un día me atrevo, pondré aquí.

Ayer, dentro de todos esos recuerdos que a veces se agolpan desordenados, gracias a la magia de internet, y por completo accidente, llegó a la pantalla del portatil una foto que no me esperaba: la de la Caterpillar.

Pocos de los que me leeis sabéis que en Chile el sistema de transporte colectivo en los años 80 funcionaba por medio de licitaciones, las cuales se concedían a asociaciones gremiales que trabajaban con unas líneas en concreto, y en las cuales habían varios empresarios que aportaban sus vehículos a la asociación, aunque cada uno gestionaba sus vehículos. Así ocurría, que los choferes hacían los recorridos a un ritmo trepidante llegando, muchas veces, a llegar a las manos en las terminales porque uno de los dos había ganado la carrera. Mi potente memoria me hace recordar tantas líneas de aquellos años (mi padre se sorprende aún): la ´"Colón-Oriente", la "Einstein-Sta Rosa", la "Matadero-Palma", la 5, que iba a la Juan Antonio Ríos... y por supuesto, la "Renca-Ñuñoa", que era la línea en la que la familia tenía los vehículos. Si no me falla la memoria, tuvieron un Dodge, que era muy antiguo, y después, cuando mi padre tomó las riendas de la empresa, desde el año 80 hasta el 88, dos Mercedes Benz, y la Caterpillar que ya he nombrado, y que era de mi abuelo, hombre de carácter difícil al que mi tío (genio de la mecánica de autobuses donde los haya, desmontaba un motor de Mercedes Benz en una noche y lo volvía a montar, sin haber recibido ningún tipo de formación), le dijo que no comprara, ya que los repuestos norteamericanos no llegaban con fluidez, y si se averiaba, el vehículo quedaba mucho tiempo parado, con todo lo que ello implicaba, pero que compró igualmente.

La Caterpillar, la verdad es que desconozco por qué, pasaba muchas veces las tardes parada en la puerta de la casa familiar, y aquel era mi momento. Siempre me subía y me sentaba al volante de aquel mastodonte de hierro, que tenia la bocina en un pedal del suelo, y que a veces conseguía tocar... provocando un estruendo considerable en la calle. Recuerdo que una vez en el colegio hicieron una excursión a un teatro, y uno de los chóferes nos llevó en este bus a todos... tantos recuerdos que origina una imagen (la de abajo), y un objeto, en este caso un viejo autobús. Curioso invento la mente de las personas.

La foto no es la que tenía mi abuelo, pero el color era muy parecido, si no es la misma después de que la vendieron...

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Avance de la nueva temporada.

Aunque de avance tiene poco. Hoy estoy un poco deprimido, y creo que es por la situación actual; bueno, estoy más que seguro. Pero he intentado ponerme la capa del optimismo, y verlo todo del lado lleno del vaso. Es por eso que no me voy a preocupar tanto de buscar trabajo como de sacar este año la carrera como corresponde. Por eso, como comprenderéis, me muero de ganas de que empiece ya el curso, para tener por lo menos algún motivo para levantarme temprano por la mañana.

Espero que no venga alguien y me joda los planes.

martes, 31 de agosto de 2010

El final del verano.

Si, queridos amigos. El verano español llega a su fin. Este año es un final triste, pues me hubiera gustado que durara más, a pesar de que el calor aún no se termina, y aún me quedan (por lo menos) un par de viajes pendientes. De todas formas, y como resumen del verano, prefiero utilizar el recurso fotográfico, que además de un medio fácil, también es más ilustrativo.

Fallas de Valencia.



Aunque ponga Benicarló, fuimos a Peñíscola, lo que pasa es que llegamos andando hasta ahí.



Viaje a la costa Valenciana.

Fiestas de Escalona




Fiestas de Vicálvaro 2010. Tristemente empañadas por las tormentas.El maletero de mi coche lo usamos para comprar la bebida, como podéis comprobar.
Celebración del mundial de Fútbol en el centro de Madrid




Fiestas de Aldehorno 2010. Tuve que ponerle hasta un remolque al coche... jejeje!
Playas de Valencia (segunda vez)
Representación de la ópera "Simón Bocanegra" en el teatro Real de Madrid. Impresionante Plácido Domingo.


Benidorm.



sábado, 21 de agosto de 2010

Un nuevo regreso.

Al final, después de tantos meses, vuelvo a la carga. He luchado contra mis propias ganas de escribir y de manifestarme aquí y en otros espacios durante casi... tres meses; después de esto me siento capaz hasta de dejar de fumar, aunque cada vez fumo menos...

En estos tres meses mi vida ha cambiado excesivamente: me he quedado sin trabajo, he viajado mucho, he ido unas cuantas veces a la playa, he engordado un poco (otra vez), he empezado a hacer más deporte, tuve desengaños con personas que consideraba importantes, LM volvió de Barcelona (aunque fue solo por un día), y lo pasamos muy bien; en definitiva, que no me esperaba que me lo iba a pasar tan bien en verano, ya que siempre los he considerado aburridos. Aunque bien es cierto que esta última quincena de Agosto está siendo realmente soporífera, y lo único que me gustaría es volver a lanzarme a la carretera. Pero qué remedio, no se puede tener todo.

Por todo eso, y pensando que no debo dejar abandonado el blog, vuelvo a retomarlo con más ganas, aunque aún no se con cuántas ideas. Espero que surjan muchas.

lunes, 3 de mayo de 2010

the End

La canción lo dice todo. Siempre pensé que este momento sería de otra forma, más alegre quizá. Pero bueno, cuando las cosas no se pueden sujetar caen por su propio peso.

Y porque ya me da igual todo.

sábado, 1 de mayo de 2010

Como te diré...

¿ Sabéis cuando de pronto, aunque tienes tu la culpa de que una relación haya terminado, de que no sientes nada, de que vas a tu aire, ves algo que te deja un poco sorprendido? Pues eso, incomprensiblemente, es lo que me ha pasado hoy. Viendo de todas formas, la concurrencia que tiene ultimamente el blog, la verdad es que me da igual decir cualquier cosa. Es más, ahora digo y hago lo que me da la gana, y me siento más feliz. Esta vez por suerte, no voy a volver a caer en el recuerdo, aunque en ciertos momentos me ataca mi buena memoria, cosa que odio.

Es por eso que hoy, me rindo del todo ante los pies del olvido, del olvido de todo, no solo de lo que leí esta mañana, a ver si puedo ser, aunque melancólicamente, un poco más feliz.

Como siempre, utilizando mi viejo recurso de la música, y como no, utilizando, según algunos amigos del facebook, al cantante del que soy doble. Físicamente hablando, claro está; si no, iba a estar aquí en casa yo...

Por cierto, el vídeo que deje para la semana pasada es: Los Planetas, un buen día.