sábado, 10 de noviembre de 2007

A pesar de la falta de internet...

...seguimos en la brecha. Aprovechando la intimidad de mi (afortunadamente recuperado) puesto de trabajo en la recepción de urgencias, puedo tener algún escaso hueco, como es el caso, para regalaros algunas palabrejas.

En realidad el post que había preparado para esta vez era otro, lo que ocurre es que se me ocurrió en clase de derecho canónico y lo apunte en un cuaderno... y el cuaderno está en la mochila... que está en mi casa.

Como ha pasado algún tiempo desde que escribí el último post, debo decir que lo que escribí estaba cargado de mucho sentimiento, pero que afortunadamente he vuelto a recobrar eso tan bonito que se ha ido creando de forma mutua y que de un tiempo a esta parte me hace sentirme lleno. No voy a contar mas, solamente decir que Jordan Baker da luz a mi forma de ver la vida actualmente.(alguna duda por el nombre, leer "el gran Gatsby" de F. Scott Fitgerald)

Quizá sea por esta situación que las cosas las veo cada vez de forma más positiva, que no siento ese carácter abúlico con el que me bauticé al comenzar este blog. A pesar de todo, seguiré siendo de la misma forma que he ido plasmando durante todos estos meses.

Por otro orden de cosas, debo decir que llevo en este momento trece horas trabajando, y ya tengo unas ganas terribles de que se acabe el turno, y cada vez se me hace más largo.

Por cierto, ya publicare el post que escribí en la clase de canónico en cuanto encuentre un hueco.

Y siento no comentar en vustros blogs ultimamente, pero la escusa está en el titulo de este post. A pesar de ello, intentaré no estar desconectado de vuestras interesantes publicaciones.

jueves, 18 de octubre de 2007

Disculpas,tiempo,lamentos,desamor.

Disculpas, o perdón es lo primero que debo decir, pues he dejado la casa abandonada todos estos días. Debido a una serie de probleas con la conexión a internet que no quiero contar, he estado incomunicado virtualmente, lo que ha provocado mi falta prolongada de asistencia. Aún sigo con el fallo, pero me he animado a meterme en un ciber para que esto no sea abandonado por los pocos (pero selectos) lectores que tengo. Pido disculpas de corazon.

Tiempo, todo el tiempo que ha pasado desde que he dejado de escribir, todo el tiempo que ha pasado desde que no me daba cuenta de que el tiempo pasa sin darse cuanta, el tiempo que no supe aprovechar para decir lo que sentía, el tiempo que perdi comiendome el coco, el tiempo que perdi por no decirte las cosas que realmente sentia, el tiempo que perdí por miedo a mi mismo, el tiempo que perdí por no pensar en que el tiepo se va.

Lamentos, los lamentos que ahora tengo por lo que ha pasado, porque todo se acabó, porque no hay solución para las penas, porque uno debe tener valor para lanzarse a la piscina cuando tiene que lanzarse y no cuando se acabó la temporada de piscinas, lamentos porque no ponemos los suficientes huevos para reconocer los sentiemientos, lamentos porque una herida se abre y todo lo demás no ayuda a cerrarla.

Desamor, el desamor que llega por accidente, o que lo provocas para no sufrir más, para dejar de llorar en silencio, para evitar que el daño sea mayor, para que no haya rencores...

... y aun así, sufres más, lloras mucho mas en silencio, y la herida cada vez es más grande...

... pero, de la misma forma, los rencores NO existen.

(... y sin embargo, cuando duermo sin ti, contigo sueño.... (Sabina))

martes, 11 de septiembre de 2007

¿Sólo son coincidencias?

Por fin he juntado seis días de vacaciones. Y no se si lo he hecho inconscientemente, pero justamente los he pillado en los días de mis exámenes de Septiembre. Cierto conocido mío, al contarle mis vacaciones, se ha tronchado de risa.
- Lo tuyo no es normal, para una semana que tienes de vacaciones, vas y la coges cuando tienes los exámenes. Sólo te faltaba que te lloviera los seis días y me quedaría completamente claro de eres un gafe.
- Yo no soy un gafe, lo hago porque así estoy concentrado en los exámenes.
- Ya, seguro.

Bueno... si vamos por partes, podemos analizarlo de dos formas: lo de que me cogí la semana por los exámenes no es cierto, salió inconscientemente gracias a un cambio de turno que me hizo Piolín (que me da un miedo terrible que se quede dormido y no vaya a trabajar, que el otro día lió una...), por lo tanto, junto seis días, pero lo que sí es cierto que el cambio no lo hice pensando en los exámenes, sino que en hacerle un favor al pájaro, porque el fin de semana pasado tenía una boda. La jugada, en teoría, me salió redonda...

Lo de ser gafe... últimamente reconozco que no lo se, no estoy seguro por ciertos sucesos que me pasan últimamente.
- Llevate una chaquetilla que va a llover.
- ¡Qué va! Este año no llueve hasta Noviembre.
Desde las seis de la mañana lloviendo el Lunes.

- Venga Papá! ¡que estás hecho un chaval!
- Eso es cierto, no tengo ningún achaque.
- Ya verás como vas a jubilar con una salud de hierro...
He tenido que irle a buscar a la clínica hoy porque le han encontrado cálculos en el riñón.

Y la más chunga de todas; la que me anima más aún si cabe a no ir al hospital PARA NADA durante todos estos días que tengo libres.
- ¿Qué es lo que ocurre?
- Nada, que es que mi padre está un poco nervioso; le van a operar y está un poco asustado.
- ¿ De qué le operan?
- De la próstata.
- No se preocupe; aquí se operan de eso muchos a la semana, no es una operación con tantas complicaciones...
Esta mañana se lo llevaba la funeraria...

Increíble pero cierto.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Los finales. Que complicados pueden llegar a ser.

Creo que ya podemos sentenciar fijamente que se acabó el verano. Como todos los años, he pasado la dura prueba de mandarlo todo a tomar viento e irme de vacaciones y me he quedado en mi casa y trabajando durante toda la época estival, además ganando un buen dinero y con alegría en el cuerpo. Que pa chulo yo, oiga.

En resumen, este verano no he hecho más que trabajar. Bueno, no es del todo cierto; este verano conocí a S., que realmente me sorprendió. Una gran persona, una muy buena amante (la verdad es que es “algo” mayor que yo, supongo que será por eso), y una muy buena amiga. Pero como todo lo bueno, y como comentaba hace unos días Katrina, las historias románticas más bonitas siempre se acaban; esta vez he de reconocer que fue por iniciativa mía poner fin a la historia. Es la primera vez que hago una cosa así, y la verdad es que no me siento nada orgulloso, pero es que estaba viendo que ella se estaba haciendo conmigo unas ilusiones que no yo no compartía y, como está claro, no se debe jugar con los sentimientos de la gente. Nunca he creído en ello, y a estas alturas no iba a seguir con ella solo por el sexo. Desde aquí me gustaría pedirle perdón, a pesar de que se que no lo va a leer, ya que no sabe que esto existe.

Así que ahora, de nuevo y como otras tantas veces, vuelvo a estar como estaba, con el taxímetro a cero. Por un lado contento, porque creo que he hecho lo correcto y he sido sincero conmigo mismo; y por el otro, y más profundamente, estoy triste por S., porque no le ha sentado muy bien mi decisión, a pesar de que ha actuado con estoicidad, cosa que habla muy positivamente de ella.

¿Y en qué se traduce todo esto? En que el ciudadano Abúlico vuelve a ser el anterior, un solitario trabajador, que se entretiene de vez en cuando con cuatro colegas y llevando a sus padres a los centros comerciales los fines de semana.
- Fíjate que hijo tan majo! Con 23 años y no se echa novia, sale poco y casi todas las noches duerme en casa...
- Si, ya verás como a este no nos lo quitamos de encima ni con ácido...

Lo peor de estos casos, bajo mi punto de vista, es ese regustillo amargo que se te queda, sobre todo cuando, a pesar de no perder nunca el contacto con los colegas, te encuentras cosas del tipo...
- ¿si?...
- ¡Hola!¿qué tal tronco?¿qué haces?
- Pues nada, aquí que he quedado con esta y vamos a cenar, y luego a tomar algo y de ahí a casa.
- ¿ Y mañana?
- Pues mañana tengo un cumpleaños con las amigas de esta.
- Joder... Pues nada, la semana que viene te llamo...
- Si pero es que vamos a irnos a pasar el fin de semana al pueblo...
Ufffffff!!!!
Al final acabas enfermo de los nervios, encerrado en casa bebiendo coca-cola y viendo “cine de barrio”, saliendo a fumarte algún cigarrito al jardín pero sin muchas ganas, y deseando que llegue el Lunes para ir a trabajar y olvidarte de que los fines de semana existen. El Lunes llega, y al encender la radio del coche, encuentras perlas tales como...
- ¿Qué tal el fin de semana?...¿bien?...seguro que lo has pasado disfrutando de las altas temperaturas del fin de semana, en la playa tomando el sol...
- Si, y cagándome en tu padre también.
- ... Y si estás en Madrid, seguro que has aprovechado el fin de semana para salir y divertirte...
- Tu madre no tiene culpa de nada...
Después aparcas, que cuesta un poco, y llegas a tu puesto de trabajo.
- Hombre! Que tal el finde? Habrás salido de marcha, no?
- Eps... no, no me encontraba bien y me he quedado en casa, además ¿es que queda alguien en Madrid? ¡si somos cuatro gatos!
- No se, yo estuve por el centro y ligue con unas guiris... que estaba lleno.
Mejor dar una calada al cigarro y ponerse a currar, que el finde siguiente se avecina y hay que prepararse para pasar otra vez el trauma.

Estas cosas, que por suerte a muchos no afectan, acaban planteando preguntas existenciales, que supongo que será por la edad, o porque no sabes relacionarte, atacan tu cabeza,
- ¿Hay que ennoviarse desesperadamente para ser aceptado socialmente?
- ¿Existe la vida social para un joven masculino después de los 23 años?
- ¿En que sitios para la gente por Madrid? Porque, o yo soy gafe o la gente no sale, porque cada vez que salgo esta todo vacío, sobre todo de chicas.

Estas dudas me atacan solo las vísperas de los fines de semana, y este intento que no, porque además me toca trabajarlo entero, pero, por lo que he escrito, creo que no lo estoy consiguiendo con mucho éxito.

Bocatas de calamares para todos. Besitos y abrazos.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Sabado Gigante

Bueno...a pesar de que tengo alguna idea para el blog, me falta escribrlo como debe ser.

mientras tanto, y porque hay que reirse siempre, os pongo una cosilla que vi hace tiempo en youtube. Ya he puesto videos de este tipo antes, pero sobre todo fijaros en las modelos, y en la abuela y la flecha. Son un verdadero puntazo.

Por otro lado...¿alguien puede explicarme como pongo primero el texto y luego el video? porque yo no soy capaz.

Bocatas de calamares para todos y en especial a esther, por nombrarme entre los cinco blogs preferidos, a pesar qeu yo creo que no me lo merezco, (de momento).

jueves, 30 de agosto de 2007

De lo frágil que se hace el hilo de la vida a veces.

Si, lo reconozco, hace muchos días que no escribo nada, pero es que entre la saturación de trabajo, y mis intentos por estudiar en los ratos que puedo me lo han hecho un poco difícil. Además, esta noche escribo para comentar un suceso que me ha ocurrido hace tan sólo una hora y media:


Estábamos en la recepción con I, mi querida enfermera, a la que es la última noche que veré, ya que es mi última noche en la recepción (se me acaba el contrato). Charlando tranquilamete, como todas las noches que me toca con ella. Por suerte, como no vienen muchas urgencias, e I. no duerme, pues si no hay curro en los boxes se queda conmigo... hasta que de pronto ha llegado una ambulancia con las luces de sirena encendidas. En ese momento nos hemos sorprendido. Al preguntarles a los de la ambulancia nos comentan que la señora viene de domicilio con una insuficiencia cardiaca. Pasa en silla de ruedas y consciente a los boxes. I. pasa con ella y yo me quedo en mi puesto, tomandole los datos al hijo...


Escucho unos pasos que se acercan a la carrera a la recepción. Es C. la médico de guardia, con gesto grave.


- ¡E., vente corriendo por favor...!


Ya me imaginé lo que era, y no me equivoqué. Entró en parada, y sól estaban en urgecias I., C., y un servidor. Había que desvestirla, y la pobre señora tuvo la genial idea de ponerse una faja, se ahogaba, le costaba, saturación muy baja, pulso bajo, cada vez se ahogaba más...


En un acto reflejo, I. le pegó un tirón y la faja salió, pero como llevaba el jersey puesto, se le quedó enganchado y no salía del todo... pegamos un tirón, creo que le rompimos el jersey, pero salió...


M., la de la limpieza, al verme salir corriendo tuvo el acto reflejo de salir corriendo detrás de mi. Por suerte, ya que mientras le poniamos el electro llamó a una de las plantas para que bajara un enfermero de refuerzo, porque I., no podía con todo lo que se necesitaba y yo, por desgracia, no tengo conocimientos para poder ser más efectivo ante lo que se nos venía encima...

Bajaron enfermeras, auxiliares de las plantas...al final se juntaron más de ocho personas intentando que se estabilizara. De pronto, miro a la paciente, y veo que pone los ojos en blanco...

Por suerte apareció el intensivista, que tomó las riendas de la parada y consiguió traerla de vuelta, aunque no del todo, pero por lo menos la pudo estabilizar y llevarla a UCI. Enfermeras sudando, I. que se abraza a otra enfermera, agotada por las carreras que se dieron, C. jadeando, MJ. que me mira y me dice que nos salgamos a fumar un pitillo a la entrada. Se vaciaron los boxes, todos fuera.

Qué frágil es esa delgada línea que en algunos momentos separa la vida de la muerte, y qué difícil se hace trabajar en una clínica privada cuando ves que los medios y la infraestructura no son los más apropiados. Como ha sido mi última noche trabajando en la clínica (al menos de momento), estas líneas se las dedico a las enfermeras, auxiliares y celadores que han estado en estos dos meses compartiendo turno con este humilde servidor. Han sido dos meses maravillosos, en los que he conocido a grandes personas y, a pesar del horario, me he ido con mucha pena. Sobre todo a I. con la que he tenido unas fantásticas charlas, a MV. que siempre conseguía cena, y que siempre me dejaba escaquearme una horilla cuando tenía que irme a currar al otro lado. A M. que también me permitía esos escaqueos para dormir, y con la que me he reído un montón, a los celatas, que siempre me ayudaban... y lo difícil que se hace nombrarlos a todos cuando ha existido tan buen rollo en todo el servicio...

No podía pasar este día sin que tuviera por lo menos es te pequeño homenaje.

jueves, 23 de agosto de 2007

Y de qué puedo hablar yo ahora?

Pues... esto... ¡y yo que se!. No puede ser, estoy todos los días con la misma cantinela, hasta arriba de trabajo y sin parar. Casi sin tiempo para estudiar y con ganas de que se acabe el mes para cobrar...jijiji! como estoy tan saturado de trabajo, lo que voy a hacer es contar las anécdotas que me han pasado a lo largo de este verano (todas, o casi todas en el trabajo).

- Un señor, que afirmaba ser homosexual (bueno, el dijo que era maricón), me llamó "Manolito", y me dijo que le diera un besito en los morros. Ante mi negativa, me dijo que me iba a dejar por un moro porque la tenían más grande. No pude evitar reirme. Le tuvimos que poner contenciones psiquiátricas, porque estuve a punto de ser agredido por despecho. (Qué cosas pasan)

- Urgencias. En uno de los boxes cerrados había una paciente psiquiátrica, que me abordó en el pasillo y me dijo que ella se tenía que ir porque en la comunidad de Madrid a los niños que tenían tutelados los maltrataban, y que ella no lo podía consentir, y que iba a hablar con el mismisimo Joaquín Leguina para solucionar esto.(estamos en el año 2007, Leguina?), le dije que se esperara un momento, que iba a llamar a un policía. A los quince minutos, un fuerte olor a tabaco llena el pasillo. La mujer estaba fumando en la cama. No me lo podía creer. Al hacerle el registro la enfermera, sacó una bolsa con seis paquetes de tabaco. Hubo que ponerle contención al final. A las dos de la tarde, sin saber cómo, sacó un paquete de tabaco de vete tu a saber dónde, y se puso a fumar. Lo que aún no entiendo es cómo narices se zafó de las contenciones.

- Son pocas las anécdotas que se puedan mencionar aquí, pero la mejor de todas sin duda, es la siguiente. Alguien la considerará un poco gore, pero fue así. Un día Viernes, me llaman para bajar a un señor de la planta a una ambulancia que le iba a llevar a su domicilio. Subo a planta, y me encuentro con un señor sentado en un sofá, ya vestido, esperándome. Le saludo y le digo que me lo voy a llevar. Aparece una auxiliar, me ofrece su ayuda, la acepto. Le propongo levantar al paciente en bandeja.(Levantar a una persona en bandeja, una persona agarra de las pirnas por detrás de las rodillas, y otro le coge de los brazos y el tórax, dejando la espalda del paciente frente a su pecho, o lo que es lo mismo, agarrándole desde atrás. Voy a tirar, y... ¡no encontraba las piernas!. La auxiliar se tronchaba de risa (la cabrona). Tras pedirle perdón al hombre, le paso a la silla, y nos vamos a la planta baja.

Pero ahí no acaba la historia.

En la planta baja, llena de ambulancias, estaban esperando varios conductores. Como hacía calor, el hombre bajo con las piernas descubiertas (aunque no se le veía nada,me refiero a los muñones). Tras esperara más de cinco minutos a que a alguno de los perros de las ambulancias les diera por moverse, se me acerca uno, con mala cara, y mira al hombre con desdén.
- ¿ A dónde va usted caballero?
- voy a XXXXXX.
- Está bien, se va a venir conmigo
Abre la puerta, y prepara el asiento de la ambulancia. En este momento el tío casi ni miraba al paciente. Se acerca y le pregunta, en tono totalmente chulesco:
- ¿ Usted puede apoyar?Me refiero, a que si pisa usted en el suelo, o si se mantiene de pie.
El hombre se quedó en silencio. El nieto, que lo acompañaba, creo que no sabía si meterle una ostia por capullo o por chulo, pero se estaba encabronando. Y yo, en solidaridad con el paciente, contesté:
- Si, pero si lo prefieres que de un salto y se suba a la ambulancia.
- Pero cómo se va a subir de un salto a la ambulancia!
- Pues de la misma forma que quieres tu que se quede de pie apoyado en el suelo, no te jode!
- Pues se tiene que subir en la ambulancia.
- ¿Le has visto las piernas?
El tipo palideció cuando vió que faltaban los dos miembros...

Ya sé que muy graciosos no son si lo cuentas, pero en algunos casos, al verlo...

A ver si ahora tengo alguna inspiración (un dia de estos)